Cada vez que veo a una mujer con sus taconazos pateándose la ciudad sufro… Me empieza a doler todo, jajaja. Y es que donde estén unos buenos zapatos planos, o en su defecto, una cómoda cuña, que se quiten los tacones.

Hace tiempo que desistí de los tacones, al menos para diario. Además con mis dolores de espalda ¡no es plan de ser masoca!

Ahora vivo feliz en el mundo del zapato plano o de cuña, que queréis que os diga, ¡es una gozada!

Animo a todas las mujeres que se unan al club sin tacones. ¡Qué revolucionaria soy, primero las Eat girls y ahora los zapatos!

¿A qué club te unes?

¡Feliz miércoles!