Sí, se que ya está empezando el calor y no es época de cocidos, pero como el turrón que sabe mejor fuera de temporada, yo os lo cuento ahora para que os lo apuntéis para el próximo invierno. En realidad la mejor temporada para comer estos magnificos y “ligeritos” cocidos madrileños es Febrero y Marzo.

Nosotros fuimos el primer fin de semana que empezaba la ruta de los cocidos. En la web de la ruta podréis ver cada año qué restaurantes participan y los precios de sus cocidos. Hay precios para todos los bolsillos.

El restaurante que elegimos nosotros fue uno con solera, el Malacatín, con más de 100 años de historia. Sin duda para recomendar, no os dejará indiferentes y mucho menos con el estomago vacío :)

Cocido en 3 vuelcos

El cocido que sirven es el típico madrileño de 3 vuelcos. Empiezan con la sopa, después las legumbres y terminan con la carne. Pero todo ello en cantidades ingentes. Para semejante festín os repartirán unos baberos. Cuando ves el babero ya puedes imaginarte lo que te espera.

El color y la espesura de la sopa demuestran que lo viene va a ser fuerte. Las legumbres tampoco se quedan cortas en cantidad (los garbanzos estaban espectaculares), y ya cuando llega la carne es cuando es inevitable el comentario “¡¿pero esto qué es?!”

A todo esto, cuando ya tienes todo en la mesa y estas alucinando porque sabes que no podrás con todo viene el amable camarero (no es ironía, el chico era super majo y nos explicó antes de empezar cómo iba a ir todo porque como eramos novatos le preguntamos) y nos dice que si nos lo acabamos todo no pagamos. Es lo que venden desde hace más de 100 años y dicen que nadie ha conseguido terminárselo, ¡no me extraña!

Otra cosa curiosa es que no te dejan llevarte lo que sobra. Diréis ¡qué rancios! pues no, todo lo que sobra lo llevan a un comedor social, así que bien por ellos.

Este menú en el Malacatín cuesta 19,50€, sin pan, bebida ni postre. Claro que con todo lo que comes, lo del pan y el postre creo que está sobrevalorado, no podréis… Nosotros por golosos, o llamarnos tragaldabas, no pudimos resistirnos a compartir entre los 4 una tarta de queso. La verdad es que estaba buenísima pero yo no pude comer más de dos cachitos…

Después de esta glotonería más os vale tener una caminata preparada por las calles de Madrid porque si os vais a casa o os sentáis no habrá quien baje esa ingesta de calorías, muy bien disfrutadas, por cierto.

En fin, que es un sitio muy recomendable, a poder ser sin haber desayunado y con una caminata posterior programada. ¡Os animo a disfrutad del cocido madrileño! Eso sí, tendréis que reservar con antelación y más si queréis ir en fin de semana. Nosotros tuvimos que ir el viernes en el primer turno de comida, mirándolo con más de un mes de antelación, porque el sábado estaba lleno.

*Si tenéis experiencias parecidas en otros sitios de Madrid os animo a que dejéis vuestro comentario. Así tendremos más sitios para probar.