Hoy he estado mirando los restos de rebajas en la Maquinista, Barcelona, y he tenido una curiosa sorpresa al entrar a los probadores de Stradivarius.
Cuando he ido a entrar al probador libre de turno, la dependienta me ha hecho esperar y cuando ha acabado de atender a las chicas que salían me indica que le acompañe. Llegamos al minúsculo habitáculo y me dice: “¿Cómo te llamas?”, le digo mi nombre, algo perpleja, y la chica lo escribe en un pequeño espejo cuadrado que había fuera del probador y acto seguido me explica “si necesitas algo sólo tienes que pulsar el botón que tienes dentro y vendré a ayudarte.” Mi cara ha tenido que ser para verla… No me había quedado mucho con la copla, pero sí, sí, ahí estaba el botoncito y el cartel explicativo. Os dejo pruebas para que lo podáis comprobar vosotras mismas.

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Felicidades al departamento de Marketing porque realmente creo que se diferencian del trato en otras tiendas del estilo.
Por cierto, las rebajas un chasco, aunque a última hora he conseguido un bikini :)
¡Feliz lunes!