Para combatir la poco sabrosa costumbre del Fast Food en 1989 se fundó Slow Food. Un concepto a través del cual se pretende que la gente vuelva a disfrutar de la buena mesa, y por lo tanto de productos de primera calidad.

Foto de “El Tenedor”

En este club hay un listado de restaurantes, en diferentes puntos de España, que siguen esta filosofía y ayer descubrí uno en Barcelona (me llevaron unos amigos). El restaurante se llama Allium. Está en el centro (c/Del Call, 17) y a parte de que la comida estaba muy buena, el sitio era monísimo.

Eramos 4 para cenar, comimos una tabla de quesos, unas salchichas encebolladas y croquetas para picar y de segundo yo m pedí hamburguesa con ketchup natural y patatas. Mi postre fueron los buñuelos de chocolate y cava. Mi novio me dejó probar la crema catalana y estaba para morirse de buena!!! Os dejo la foto para que vayáis abriendo boca.

Crema Catalana

Para beber elegimos un vino tinto joven priorat que estaba bueno, era un Nita 2010.

En total nos costó a cada uno alrededor de 32€, así que no está nada mal, para la calidad de la comida. A mí me encantó el sitio…Hasta el baño era genial, olía a canela, sí, sí, ¡alucinante!

Así que solo me queda deciros que es una buena recomendación para añadir a vuestra guía culinaria personalizada de Barcelona. ¡Buen provecho!