Quería empezar la saga de posts sobre NY con uno de lavabos porque los baños de allí me han sorprendido gratamente y para quitaros la mala imagen del único post de baños que he hecho de momento.

Para una meona como yo (se que más de una os identificáis) NY ha sido una ciudad sorpendente en cuanto a este tema.

La primera sorpresa fueron los lavabos públicos, encontré bastantes: en los parques (Central Park, Bryant Park…), debajo del puente de Brooklyn, en el metro…Pero lo sorprendente no es que hubiese unos cuantos si no que estaban limpios, tenían papel y jabón. Jabón, sí, increíble ¿no?

Lavabo público debajo del puente de Brooklyn (zona Brooklyn)

La otra cosa que me sorprendió fue que en los lavabos privados siempre estaba el mensaje de “Employees must wash hands” (vamos, que los empleados tenían que lavarse las manos). Vale que es obvio que hay que lavarse las manos, y más los trabajadores, pero oye, un recordatorio no está mal.

Por supuesto, y por descontado, los lavabos privados tenían papel y jabón. Casi todos los “restroon” que les llaman ellos (por cierto, me hace mucha gracia ese nombre, no se por qué), eran decentes y luego estaban los que eran casi hasta un espacio Chill out (escribiré sobre uno en concreto otro día), los que eran un museo de posters, postales y reseñas sobre algún tema en concreto,…

Envoltorio del hotel

Los rollos de papel higíenico también eran algo gratamente sorprendente, y es que los que no estaban utilizándose, los guardaban envueltos con un papelito muy mono (el estampado dependia según el establecimiento).
De esta manera, si tienes la mala suerte de que el rollo se te cae al suelo, ¡no pasa nada! puedes usarlo porque el papel no habrá tocado el suelo, ni ningún otro rincón más o menos desagradable, gracias al envoltorio.

Conclusión: utilizar tranquilas el baño, “restroom”, en NY.

P.D. Anotación curiosa: los locales privados, casi todos, solo tenían un lavabo (unisex), y no creo que sea por espacio porque pasaba incluso en locales grandes. Esto me pareció chocante.