La verdad es que los refranes son curiosos…y sabios. Ayer mismo me pasó, por la tarde-noche estaba tomando algo con unos compañeros de trabajo. Estaba en la parte de “noches alegres”… Tú que estás allí, feliz y contenta, tomando un vino, charlando, riéndote y sin mirar al reloj… Y cuando te das cuenta son las 00:00 y al día siguiente tienes que madrugar para ir a trabajar.

Esta mañana me he encontrado en “…mañanas tristes” porque quería llorar cuando ha sonado el despertador. Me hubiese quedado en la cama horas y horas. Y luego es cuando estás todo el día con la cara de zombie. Deseando tomar un café.

Un café es un amigo...

Un café es un amigo…

Aunque lo más curioso de todo, es que muchas veces me pasa que estoy más cansada a los dos días de haber salido…No se si yo seré la rara o esto le pasa a todo el mundo. Pero para evitar volver a ser mañana un zombie me voy a dormir, ¡buenas noches!