Si vais a San Francisco, sin duda, algo que tenéis que hacer es una excursión en bici a Sausalito. Nosotros la hicimos y fue una gran experiencia.

Las bicis las alquilamos con la empresa Blazing Saddles,  aunque no será por empresas de alquiler de bicis porque hay mil. Nosotros las alquilamos en la tienda que tienen en la calle Hyde, exactamente en 2715 Hyde Street, casi en el parque en el que empieza y acaba el famoso “Powell Hyde Cable”.

De allí comenzamos nuestro día de excursión, expectantes por lo que nos esperaba. Paseamos con las bicis por el barrio de Marina, bordeando la playa y sin poder dejar de mirar el Golden Gate, que cada vez estaba más cerca.

Paramos varias veces para sacar fotos y la gente era super amable, se ofrecían para sacarnos fotos,  incluso un señor que estaba haciendo footing paro para ofrecerse.

Cruzar el Golden Gate en bici

La verdad es que el puente impacta y el micro-clima de San Francisco también.  Ya nos habían dicho que el tiempo puede cambiar en cuestión de minutos y ese día lo comprobamos en primera persona. Según nos íbamos acercando al puente para cruzarlo estaba más tapado por las nubes, y cuando llegamos a la entrada del mismo nos lo encontramos así.

La aventura fue llegar hasta este punto de la foto ya que había una cuesta monumental, y los que no tenemos buen fondo físico (que no pisamos un gimnasio ni a la de 3…) lo pasamos un poquito mal…yo me tuve que bajar de la bici…

Pasar el puente fue una sensación emocionante. Después del puente empezaba lo fácil en cuanto a pedaleo porque era cuesta abajo, pero por una carretera secundaria con curvas y ¡coches! De ahí ya se llega a Sausalito. Son 8 millas de excursión, unos 12km y pico.

Llegamos decididos a buscar las casas flotantes de las que habíamos leído. Y buscando, buscando… llegamos, más perdidos que un pulpo en un garaje, a un muelle donde había un restaurante de pescado fresco. Una vez más mi afán de perderme paseando sin rumbo para encontrar algo auténtico dio sus frutos.

Comer pescado fresco en Sausalito

El restaurante, Fish, era super auténtico, y tenía una terraza muy mona donde comer contemplando los barcos amarrados. Y por dentro tenía look de pescadería, tenían el pescado fresco y la cocina a la vista.

Nos pedimos 2 pintas de cerveza ($6 cada una), un plato de fish&chips ($24) y un “The fish tuna salad sandwich” ($15), vamos, un sandwich de atún :) Sin duda el acierto fue el fish&chips, estaba buenísimo. Las cantidades, enormes, imposible acabárselo.

Está claro que no era un sitio muy barato, pero la comida estaba muy buena y la localización espectacular. En lugar de quedarnos en el centro de Sausalito como hacían todos los excursionistas, que creedme, no eran pocos, nuestro espíritu explorador nos permitió topar con un sitio más peculiar y donde, sin duda, había lugareños, no solo guiris como nosotros.

A la vuelta dimos con las casas flotantes, así que al final ¡nos volvimos con los deberes hechos!

Para acabar, la vuelta era en ferry. ¡Menos mal! porque volver las cuestas y curvas para arriba, otros 12 y pico km hasta San Francisco me hubiese matado.

La vuelta en ferry es muy chula, ves otra perspectiva del Golden Gate y vas viendo la Bahía de San Francisco según te vas acercando.

El alquiler de las bicis, con el billete de vuelta en ferry nos costó $32 por persona.

Lo dicho, si estáis en San Francisco, no dejéis pasar la oportunidad de hacer esta excursión que seguro os encantará.

Enjoy Sausalito!