Cuando estás haciendo la ruta por los parques naturales de la Costa Oeste, y sobre todo cuando vas a adentrarte en las zonas más áridas como el Death Valley, nunca puedes quedarte en el coche sin tu nevera bien cargada de bebida y algo de comida.

Aunque íbamos con los deberes hechos, nos encontramos con esta sorpresa de bar de carretera en medio de la nada en el que decidimos parar a comer.

Un sitio muy peculiar este de Panamint Springs.

Restaurante en mitad de la nada camino a Death Valley

A parte de que el sitio era peculiar por dentro, los dueños tenían un look super americano del oeste :)

Lo malo fue que el restaurante estaba llegando a Death Valley que debíamos estar como a 40 y pico grados y había saltado la luz, con lo que no iba el aire acondicionado y tuvimos que esperar un poco para pedir la comida. Eso sí, la bebida fresquita, por suerte, nos la sirvieron rápido.

Comimos una ensalada con pollo, lo que aquí vendría a ser una ensalada cesar y un hot dog con patatas. Las dos cosas para compartir. Las raciones eran tamaño estándar y los precios, no los más baratos que te vas a encontrar en EEUU, $17 la ensalada y $8 el hot dog. Eso sí, el sitio era curioso y queríamos hacer un alto en el camino porque era un día de muchas horas de coche hasta llegar a Las Vegas. Habíamos salido de Yosemite y hasta Las Vegas teníamos unas 6 horas de coche. Así que, en esas circunstancias, una parada para reponer fuerzas siempre es bienvenida.
Repuestas las fuerzas continuamos carretera y nevera (esta vez carretera y manta no aplica, como os podréis imaginar) destino Las Vegas con parada en Death Valley.
¡Disfrutad de vuestro “Road Trip”!