Ahora están de moda los restaurantes y bares clandestinos, pero qué me decís de los huecos clandestinos de nuestras prendas de ropa, ¡¿Qué hay de esos “bolsillos clandestinos”?!

Los bolsillos clandestinos son esos que se nos hacen un agujerito y que las que, como yo, no sabemos o no queremos saber coser tenemos la sorpresa (grata o no, eso ya es otra cosa) de encontrarnos objetos perdidos.

Para mí el lunes pasado, 19/12, fue una ventana a la nostalgia del invierno pasado porque en la clandestinidad de mi abrigo me encontré un mini-flyer de una discoteca y un caramelo de la cabalgata de reyes que estuve dudando entre guardarlo como fósil o tirarlo. He optado por la opción inteligente, por si acaso la aclaro, la 2ª opción.

Os regalo un trocito de mi clandestinidad…